Cómo evaluar a un proveedor de servicios de calidad

Evaluación de proveedor de servicios de calidad en San Luis Potosí - Ridys Group

Contratar un proveedor de servicios de calidad suele ocurrir en el peor momento posible: hay material retenido, el cliente está esperando y la decisión se toma con la información que haya a la mano, que casi siempre es una tarifa por hora. La tarifa es el dato menos útil de todos. Estos son los que sí lo son. Cumplimiento: el que no se negocia Registro REPSE vigente, y no solo vigente sino con el objeto social y las actividades registradas que correspondan al servicio contratado. Un registro que ampara actividades distintas no protege. Junto con eso, la opinión de cumplimiento de obligaciones fiscales positiva ante el SAT, la opinión de cumplimiento ante el IMSS, y la constancia de situación fiscal actualizada. Sin ese expediente completo, la planta contratante queda expuesta a responsabilidad solidaria por las obligaciones laborales del personal del proveedor, y el gasto puede resultar no deducible. Criterio: qué se considera defecto Dos proveedores con la misma tarifa pueden entregar resultados incompatibles si aplican criterios distintos. Pregunte cómo documentan el criterio antes de arrancar. Si la respuesta es que “el supervisor les explica a los inspectores”, el criterio no existe: existe la interpretación de cada quien. Lo que debe existir es una instrucción de trabajo escrita, con muestras físicas de límite cuando el defecto es visual, firmada por ambas partes. Un criterio mal definido produce dos costos. Material bueno rechazado, que es pérdida directa. Y material malo liberado, que es un problema en la planta del cliente. Trazabilidad: cómo se prueba lo que se hizo Una pieza inspeccionada y una no inspeccionada se ven igual. Pregunte cómo identifican el material revisado. Si no hay marca de verificación en la pieza individual —punto de color, etiqueta, sello— la única evidencia del servicio es un reporte que habla del lote. Cuando aparezca una queja sobre una unidad específica, ese reporte no va a responder. Capacidad de escalamiento y tiempo de respuesta Un servicio de contención rara vez se queda del tamaño con el que empezó. Pregunte de dónde sale el personal adicional cuando hay que pasar de tres inspectores a diez de un día para otro. Y pregunte dónde está la base del proveedor. Un proveedor que opera desde otro estado puede cotizar más barato por hora y costar más en total, porque el material sigue retenido mientras su gente llega y porque la supervisión será remota. Reporte: qué información devuelven El reporte mínimo dice cuántas piezas se revisaron y cuántas salieron mal. Ese reporte acredita horas trabajadas y no sirve para nada más. El reporte útil segmenta: por turno, por lote, por tipo de defecto, por posición en la charola. Esa información es la que alimenta el análisis de causa raíz, y no se reconstruye después — se captura mientras se inspecciona o se pierde. Si el proveedor va a ser parte de la solución y no solo de la contención, el reporte es donde se nota. Certificación del sistema ISO 9001:2015 con alcance que cubra los servicios contratados. Un certificado cuyo alcance dice otra cosa no acredita el servicio que usted está comprando. Ver los servicios de calidad de RIDYS Group

APQP y PPAP: qué entrega un proveedor antes del primer embarque

Documentación APQP y PPAP de proveedor automotriz en San Luis Potosí - Ridys Group

Antes de que una pieza nueva llegue por primera vez a la línea del cliente, existe un proceso que determina si va a llegar bien. Ese proceso tiene dos nombres que suelen confundirse: APQP y PPAP. APQP es el camino. PPAP es la prueba de que se recorrió. APQP —Advanced Product Quality Planning— es la metodología de planeación que ordena el desarrollo de un producto nuevo desde el diseño hasta la producción en serie. Define fases, entregables y revisiones. Es lo que la organización hace. PPAP —Production Part Approval Process— es el paquete documental que el proveedor entrega al cliente para demostrar que su proceso puede producir esa pieza de forma repetible y conforme. Es lo que la organización prueba. Qué contiene un paquete PPAP El estándar define hasta dieciocho elementos, y el cliente decide cuáles exige y en qué nivel de presentación. Los que casi siempre aparecen: El diagrama de flujo del proceso, que muestra cada operación desde la recepción de materia prima hasta el embarque. El AMEF de proceso, que identifica los modos de falla posibles en cada operación y las acciones que los controlan. El plan de control, que traduce el AMEF a instrucciones concretas: qué se mide, con qué frecuencia, con qué instrumento y qué se hace cuando sale fuera. Luego la evidencia: resultados dimensionales de las piezas de muestra contra el plano, estudios de capacidad de proceso sobre las características críticas, estudios de repetibilidad y reproducibilidad de los sistemas de medición, y los resultados de pruebas de material y desempeño. Y al final la garantía de presentación de pieza, el documento donde el proveedor formalmente declara que lo anterior es cierto. Por qué se rechaza un PPAP Una parte importante de los rechazos no son técnicos. Son documentales. La revisión del plano es anterior a la última liberada. El plan de control no cubre una característica que el cliente marcó como crítica. El estudio de repetibilidad se hizo con un instrumento cuya calibración venció. Las piezas de muestra no vienen de un lote de producción sino de un corrido de prueba, cuando el estándar exige producción significativa. O las firmas de aprobación interna faltan. Ninguna de esas cosas significa que la pieza esté mal. Significan que el expediente no prueba que esté bien, que para efectos del proceso es lo mismo. Dónde entra un proveedor externo de calidad En dos momentos. Durante la preparación, cuando la organización necesita capacidad adicional para ejecutar las mediciones dimensionales, levantar los estudios de sistemas de medición o armar el expediente sin desviar al equipo de calidad de la operación corriente. Y después de la aprobación, cuando el cliente impone un periodo de contención temprana —GP12— sobre las primeras corridas de producción. Ese protocolo exige inspección adicional al 100% sostenida durante semanas, y es precisamente el tipo de carga que conviene contratar en lugar de absorber. Conocer el servicio GP12 · Consultoría y proyectos de calidad